sábado, 9 de febrero de 2008

De escenarios

Recomendable al 90% "Los padres terribles" de Jean Coucteau. Brillante interpretación de Mirta Busnelli que se había lucido ya en la obra de Daulte "Nunca estuviste tan adorable". Una mágica Ana Frenkel y un Luis Machín que se luce. Todo lo demás muy bueno. Ah!!! el vestuario, modesto y bello. Pueden consultar en Alternativa teatral. La entrada, por las nubes, como todo en Buenos Aires. De todos modos, vale la pena el gasto.

En el Teatro Regina con un elenco de primerísima calidad se presenta La felicidad Javier Daulte. Título poco atrayente, ¿verdad? Se trata de un intento dramatúrgico por desplegar las plumas de pavo real de la escritura. Vean señores qué imaginación, la cantidad de historias que se me ocurren, todos lugares comunes, porsupuesto, porque son muchas las patrañas que inventa una familia para imponer una realidad que no existe a un sujeto destinado a ser el novio de la hija. Desde crear una fuga de guerra, hasta el simil de una familia perfecta, etc. Aburre, desespera. Mucho ruido a butaca. Los espectadores nos movemos de un lado hacia otro, ¿qué buscamos? La salida: Miramos el reloj para saber ¿qué? Cuando termina el bodrio.
Lástima tanto que me he divertido con "Nunca estuviste tan adorable" del mismo autor. Lástima el despliegue actoral, escenográfico, el vestuario, para un texto que no se sostiene.

1 comentario:

hilgra dijo...

Considero que en la obra "La felicidad" al igual que en "Nunca estuviste tan adorable" el autor realiza una metáfora de la hipocresía en las relaciones de convivencia familiar,
Cada personaje muestra su máscara, fachada de identidad que cuando se derrumba deja ver la frustración y el vacío.
Quizás el intento se observe más logrado en "Nunca estuviste tan adorable", sin embargo a pesar de los desniveles que posee el argumento de "La felicidad" me agradó el final, donde el personaje va en busca de la mujer amada que formaba parte de su recuerdo.